
En el desarrollo de mi primer proyecto “Camino Propio”, comencé utilizando dos herramientas clave: el Ikigai y el FODA. El Ikigai me ayudó a identificar la intersección entre lo que amo, lo que soy bueno haciendo, lo que el mundo necesita y por lo que podría ser recompensada. A través de este proceso, descubrí que mis intereses en marketing, publicidad, comunicación y diseño no solo se alinean con mis habilidades, sino que también tienen un gran potencial para impactar positivamente en mi entorno.
